El Museo de Nuestros Nombres es un proyecto creativo EduNEM de Lenguajes para 1.º y 2.º de primaria, Fase 3, centrado en el contenido Escritura de nombres en la lengua materna. A través de 10 sesiones desarrolladas, niñas y niños utilizan los nombres para indicar autoría, reconocer pertenencias, expresar identidad y comparar sus escrituras. El recorrido culmina en un museo de nombres abierto a las familias, que da un propósito comunitario a las producciones del grupo.
La propuesta distingue los aprendizajes de cada grado. En primero, el trabajo se centra en la escritura del nombre propio. En segundo, se amplía al nombre y los apellidos, así como a los nombres de personas del entorno. Esta diferenciación permite compartir un proyecto colectivo con tareas ajustadas al aprendizaje que corresponde a cada grado.
El recorrido sigue la metodología de aprendizaje basado en proyectos comunitarios. La preparación del museo vincula la escritura con materiales que tienen una función concreta: tarjetas, gafetes, etiquetas, un directorio y producciones para exhibir. Así, el alumnado encuentra oportunidades para escribir, observar semejanzas y diferencias entre nombres y reconocer para qué utiliza cada texto.
Los materiales incluyen 10 fichas por grado, además de recortables de tarjetas, gafetes, etiquetas, tiras, hojas del árbol y 24 tarjetas de memoria. Estos recursos ofrecen distintos soportes para trabajar con los nombres y organizar las producciones del proyecto. El conjunto se complementa con tres láminas, una vitrina y un directorio por grado.
La participación de las familias cuenta con materiales específicos: lista de asistencia, libro de visitas, nota e invitación. Estos apoyos acompañan la organización del museo y la recepción de quienes lo visitan, integrando la escritura en una experiencia que conecta el aula con la comunidad.
El portal con voz incorpora tarjetas, tres juegos y una ruleta, y funciona con los nombres reales del grupo. Esta característica permite relacionar las actividades del portal con las personas que participan en el proyecto y con las escrituras que el alumnado encuentra en su aula.
La propuesta respeta los nombres en lenguas indígenas y de otros países, así como cualquier estructura de apellidos. La historia del nombre es siempre opcional: cada estudiante puede participar en el trabajo de escritura sin tener que compartir información sobre su historia personal o familiar.
La evaluación incluye dos autoevaluaciones y dos listas de cotejo. Su evidencia principal es la comparación entre la escritura del nombre al inicio y al final del proyecto, que permite observar cambios concretos en la producción de cada estudiante y orientar el acompañamiento docente.
El proyecto permite trabajar la escritura de nombres en situaciones de uso cotidiano, reconocer la diversidad del grupo y compartir los avances mediante un museo construido con las producciones del alumnado. Cada nombre tiene un lugar en la exposición y cada estudiante puede mostrar lo que ha aprendido a escribir.













