Al escuchar las voces dulces y claras de los niños, la Luna abre un ojo, bosteza (creando un arcoíris nocturno) y se estira con una gran sonrisa. Agradecida por el tierno despertar, sube a lo más alto del cielo y brilla con más fuerza que nunca, bañando todo de luz plateada. Los niños, felices por haber ayudado a su amiga, ahora sí pueden irse a dormir bajo su protección.
Hermoso cuento para niñas y niños
Incluye juego de memorias, dibujos para colorear y otras sorpresas







