Cuentos para Trabajar el Perdón (Valores)

Cuentos para Trabajar el Perdón

Cuentos para Trabajar el Perdón (Valores)

Aquí encontraras dos cuentos para trabajar el valor del perdón las cuales podrás realizar esta actividad, tus alumnos y alumnas de primaria y preescolar. Esperamos que este recurso te deje con la inquietud de conocer otros libros de cuentos y así aumentar tus conocimientos y avanzar en el proceso de lectoescritura.

 

Las huellas de la amistad (CUENTO)

Dos amigos viajaban por el desierto, peregrinando hacia lugares santos. Habían recorrido extensas regiones, habían subido altas montañas, atravesado ríos caudalosos y cruzando desiertos. Juntos sobrevivieron a numerosos peligros, pero un buen día discutieron. La discusión fue tan acalorada que uno de ellos dio un bofetón al compañero de viaje.

El ofendido, sin decir nada ni tener un mal gesto hacia su compañero, escribió en la arena:

<<Hoy mi amigo me ha dado una bofetada. >>

Siguieron adelante en silencio, con ese silencio tenso que sucede a las discusiones.

Por fin llegaron a un gran oasis. Era el oasis más grande y hermoso que habían visto en su vida.

Miles de palmeras circundaban un extenso lago de aguas azules. Sin pensarlo un momento, se sumergieron en el agua para bañarse.

De pronto, el que había sido abofeteado comenzó a ahogarse. No sabía nadar y la profundidad del oasis lo sorprendió Su amigo que veía todo se acercó nadando a él y consiguió salvarle la vida.

Cuando se recuperó el que había estado a punto de ahogarse, tomó un pequeño cuchillo que siempre llevaba consigo y grabó en una de las rocas del oasis: <<Hoy mi amigo me salvó la vida. >>

El amigo, que descansaba en la sombra de un grupo de palmeras, le preguntó intrigado:

  • ¿Por qué cuando te di una bofetada lo escribiste sobre arena, y ahora escribes sobre piedra?>> El amigo le dijo:
  • Cuando un amigo te ofenda, debes escribirlo sobre la arena: el viento se encargará de borrar la ofensa y nacerá el perdón. Cuando un amigo te ayude, escríbelo sobre piedra para que ningún viento pueda borrar lo grande y fuerte que es la amistad. >>

(Popular beduino)

libro

 

El árbol del pañuelo

                         (RELATO)                

Ni siquiera se despidió de los suyos el día que decidió marchar a casa. Atrás quedó su familia y todos los recuerdos que habían constituido su vida hasta aquel entonces. Quería ser libre y descubrir nuevas experiencias.

Casi un año después se dio cuenta de que había malgastado el dinero y la salud. Caminaba perdido por las calles solitarias de una fría ciudad, y no hacía otra cosa que pensar en los suyos.

De tanto en tanto le ronda la idea de volver a casa, pero la desechaba. Unas veces por temor a ser mal recibido, otras porque no se sentía con fuerzas para llevar una vida ordenada.

Sin embargo, venció lo temores y un buen día se atrevió a escribir a los suyos. En la carta les pedía perdón y les decía que, aunque no se atrevía a pedirlo, estaba deseando volver al hogar con todas sus fuerzas.

Terminaba la carta diciéndoles que si ellos

-padres y hermanos- estaban dispuestos a acogerlo, pusieran un pañuelo blanco colgado del árbol que había junto a la casa, al lado de la vía del ferrocarril. Si él veía el pañuelo, bajaría en la estación; de lo contrario, aceptaría la decisión de la familia y continuaría el viaje.

Durante el viaje estuvo imaginando una y otra vez el árbol, unas veces lo veía con un pequeño pañuelo blanco, quizá atado en la rama que más cercana estaba de la vía del tren. Otras, imaginaba al árbol sin ningún pañuelo, solitario y denudo.

Cuando el tren pasó velozmente frente a su casa, contempló el viejo árbol… y no pudo reprimir un gesto de gozo intenso: no sólo había un pequeño pañuelo atado a una rama. Todo el árbol estaba repleto de pañuelos, unos grandes y otros pequeños, unos blancos y otros de colores, como si hubiera florecido un perdón amplio y blanco como la paz.

libro cuentos

5 thoughts on “Cuentos para Trabajar el Perdón (Valores)

  1. Anónimo says:

    muy bonitos cuentos, pero hecho en falta el reconocimiento del daño infringido. Está muy bien perdonar, pero tanto agredido como agresor han de poder mirar el mal hecho cara a cara, reconocerlo para así recuperar su dignidad y, finalmente colocarlo en “su sitio” para dejarle espacio al perdón.

  2. Silvia says:

    Excelentes cuentos para trabajar el perdón. Alumnos y docentes juntos en este aprender cada día a convivir.

  3. José Alfredo Contreras says:

    Muy buenos cuentos, para que los alumnos disfruten de la lectura y reflexionen sobre los valores.

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